Un año más: aquí está

Llega la Navidad. Época del año inventada a medias entre la Iglesia y los centros comerciales. No, gracias.

Cenas en familia. No digas lo que piensas, no sea que tu tía se escandalice. No, gracias.

Regalos: cosas que no necesitas, cosas que no vas a usar. No, gracias.

Mensaje navideño del Rey. Zapatero también me desea un buen año. No, gracias.

Navidad capitalista vs Navidad Tercermundista. No, gracias.

Aquí todos somos felices, porque es Navidad. Allí… Allí se siguen planeando asesinatos masivos, se sigue robando a países pobres, se sigue estafando desde los puestos más altos, se siguen callando voces que no interesa que sean escuchadas, se siguen llenando unos bolsillos y vaciando otros… Ya no es un “No, gracias”. Es un “No, por favor”.

 

No se trata de hacer demagogia e ir en contra del mundo. Se trata, simplemente, de recordar; de no olvidar que en este mundo somos más de 6.000 millones de personas. Blancas, negras, gordas, flacas, listas, tontas… pero personas, joder.

Publicado en actualidad | Deja un comentario

ON MODE

Mucho tiempo. Muchas cosas. Demasiadas historias. Gente dañada. Gente beneficiada. Dije que no quería influir. Es complicado y no, no lo he conseguido.

Pero ahora mi mar vuelve a estar en calma. La conciencia tiene alguna cuenta pendiente, pero hay prioridades: hoy lunes, tengo esperanzas. Confío en que tengo fuerzas de salir adelante y además, con una sonrisa que ofrecer.
Mientras, el mundo se sigue pegando. Hoy también, vemos la luz con revelaciones que para algunos, nunca deberían haber cruzado la línea de lo público. Datos, imágenes, cifras, información…que pedía  a gritos ser contada.  Pero (y siempre hay un pero) no nos emocionemos. Esto es un flash de luz en toda esta mierda de oscuridad. Poco tardarán en llegar acuerdos que hundirán todas y cada una de las esperanzas que algún que otro iluso tenemos con respecto al futuro; con respecto al despertar de nuestras conciencias.

Despertar que veía más posible con empujones como los de wikileaks, pero que una vez más, se convierten (o los convierten) en somníferos que no hacen sino alargar nuestro modo de hibernación de conciencia.

 

De todas formas, he dicho que “on mode”. Siempre nos queda la ilusión de cambiar aunque sea nuestro pequeño espacio vital. A ello voy. Sin tropezar esta vez, porque cuando tropiezas por vigésima vez, o te levantan o te quedas ahí. Y no soy capaz de aceptar esa ayuda.

Publicado en sentimientos | Deja un comentario

El Arte de Aprender

A todos nos pasan cosas malas. Es inevitable. A todos nos hacen putadas. Todos tenemos un mal día. La actitud ante ello puede ser derrotista. A veces lo es, sin duda. Hoy no. Hoy tú me has enseñado que las casualidades no existen. Que las cosas malas, al igual que el resto de las cosas, pasan porque tienen que pasar. Pasan a pesar de que no nos gusten. Puede incluso, que porque no nos gustan. Llega un momento en el que tienes que tropezarte.

-  ¿Tropezarte para qué?

- Yo quiero vivir recto y rápido toda mi vida.

- Pues tropezarte para saber, a partir de ese día, cómo no hacer las cosas.

Quizá no te enseñe la receta para hacerlo bien, pero sabrás, desde ese instante, cómo y por qué hace tiempo tropezaste ahí.

Y sí, el hombre es el animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Bien, eso yo no lo puedo evitar. No voy a luchar contra la naturaleza; bastante ya lo hago. Nuestra experiencia, pues, será doble. Doble y transmisible. A partir de este segundo momento nos podremos convertir en la voz que ilumine (aconseje, pero hay que darse un poco de importancia de vez en cuando) a otra persona que, como nosotros en un pasado, esté confusa o perdida.

De todo tenemos que aprender en esta vida. Que cada experiencia nos sirva de lección; las malas por serlo así, porque nos hacen más fuertes, hasta el extremo de invencibles. Y las buenas, porque también nos enseñan, porque compartirlo nos llena y porque nos proporciona lo más bonito que nos puede regalar una persona: una sonrisa.

Publicado en sentimientos | 1 comentario

Egin, esan…

Frente a la verdad, mentiras salvavidas.

Frente al juego limpio, mentiras encubiertas.

Frente al pensamiento saludable, el complejo enfermizo.

Frente a la alegría empática, la envidia sucia.

Frente a la sinceridad absoluta, los deseos  internos.

A veces te asusta lo que haces; a veces te asustan las respuestas de los demás; a veces te asusta tu propia cabeza. Pero otras veces, no te asusta nada y solo entonces eres coherente, consecuente y sincero contigo mismo. Solo entonces dejas de pensar, para empezar a actuar y a sentir. Dejas de maquinar, de elaborar, de hacer balance, y como he dicho, pasas a ser puro sentimiento, instinto.

Si bien no resulta fácil, el conseguirlo es increíblemente reconfortante. Esa sensación de satisfacción, de autorrealización llega a su estado máximo; y es esa precisamente la que te da motivos de creer en ti mismo, la que te da ganas de seguir y mejorar. En ese momento, repleto de iniciativa y buena intención, vuelve la esperanza en ti y en los demás.

Disfrutemos del momento. Ya vendrán los momentos en los que odies al ser humano, y con él, a ti mismo. Tener miedo a veces está bien, pero no dejemos que él sea quien indirecta o encubiertamente  decida nuestro camino. Porque el suyo es el camino rápido y fácil, la versión simple de la vida; la versión beta: esa en la que pasas de largo, mirando pero sin participar, siendo más un mero observador que se queda con las ganas de todo en lugar de un valiente (o no) actor de esta película, que en ocasiones se equivoca, en ocasiones acierta y sólo alguna vez, tiene suerte y es feliz.

Publicado en sentimientos | 3 comentarios

Anfibio

Supongo que será una sensación común que todos vivimos  de vez en cuando esta que voy a describir. Hablo del día en que te levantas con ganas de hacer mil cosas. El día en el que estás inspirad@ y te vienen a la cabeza cosas que quieres hacer, detalles que quieres mejorar, locuras que quieres llevar a cabo…

Esta mañana me he levantado con la intención de ordenar mi armario, de salir a correr, de irme a estudiar al extranjero, de llamar a un viejo amigo, de buscar información sobre temas, de leer, de informarme, de dar una vuelta por el monte, de irme a Argentina en navidades, de ir a nadar.. me explico?

En mi caso, estas ideas y propuestas duran muy poco. A las horas, la mitad de ellas se me han olvidado, por ser puramente circunstanciales. Una cuarta parte, las he cumplido, y la otra cuarta parte se quedan en el cajón de “las cosas por hacer”.

Cierto es que “hay tiempo para todo, hija”, pero no nos lo creamos demasiado. No es por ponernos catastrofistas, pero no hay tiempo para todo. No hay tiempo suficiente en una vida occidental para leer todas las obras indispensables, para disfrutar de todas las películas merecedoras de un aplauso cuanto menos; ni tampoco para visitar todos los países que quisieramos… Y menos aún, si una de mis preocupaciones es sobrevivir en una sociedad en la que el tren de vida va muy rápido. Demasiado. Para todo lo anterior se necesita tiempo y tranquilidad y como he dicho, el tren ni espera ni baja de ritmo.

Se trata de buscar el equilibrio. Hacer escalas de vez en cuando, pero sin perder el tren. Podemos perderlo, sí, pero no nos engañemos… Andén 1 o andén 2, pero todos vamos en algún tren.

Mientras, yo puedo seguir arrastrándome por alguien que, llevado al símil, se metió en mi vagón para hacerme una visita, y después salió, se fue al suyo, y cerró la puerta por dentro. En fin, desde el suelo se ve todo desde un contrapicado muy agobiante. Levantarse toca.

Publicado en sentimientos | 6 comentarios

Eroriz…

Dicen que cayéndonos es como aprendemos a andar. Yo estoy sumergida en un intenso proceso de aprendizaje entonces. Ahora lo que toca es ponerse de pie y volver a intentarlo.
Es complicado. Son meses resbalando continuamente. Dos días de resultados positivos y esperanza se ven empañados por una tarde para olvidar; y vuelta a empezar. Nuestra mente funciona con la motivación y la ilusión, y cuando estás en el suelo, no te queda de eso. Por eso, es momento de tirar de reservas, sacar de donde no hay y ponerse de pie. Un buen día enlaza con otro, un buen resultado conlleva uno parecido al día siguiente.

Cada uno ve la realidad de manera distinta. La mia, hoy, es así. Ya vale de vivir pendiente de una talla, de un espejo, de un reflejo, de un perfil. Es hora de ser algo independiente a todo eso; Es hora de mirarse y creerse capaz de levantarse y seguir. Capaz de todo.

Publicado en sentimientos | Deja un comentario

A oscuras

Hay momentos en los que te pones a pensar en el mundo en su totalidad. Olvidas particularmente tu barrio, tu cuidad y tu país. Piensas a lo grande. Si lo haces con un poco de visión realista y estando mínimanente informado, vislumbrarás seguro un fondo oscuro, negro, con una especie de iluminación difusa y proviniente de alguna de las esquinas.

Es como cuando desde el monte, miramos el cielo y nos perdemos en la negrura, solamente interrumpida por los brillos y destellos emitidos por una ciudad que desde allí no vemos, pero que, ruidosa, nos ilumina el rostro y facilita el camino.

Inquieta el ver que las injusticias se permiten; es más, se financian. Es frustrante que el denominador común de todo sea el dinero y el éxito. Es vergonzoso que el mundo esté separado por una brecha insalvable. Igualmente, es triste que España sea un país que dé lástima; un país inevitablemente bipartidista, abarrotado de aprovechados y corruptos y por si fuera poco, con una que sociedad aplaude y admira lo patético.

Es inadmisible que los de siempre tengan carta blanca para todo; Es incomprensible que todo esto no haya explotado o haya caído por su propio peso. Es esperanzador pensar que cuando las cosas llegan a su límite, las respuestas no tardan en llegar. Es esperable que aún quede mucha mierda por comer, pero es tranquilizador tener la seguridad de que algún día, las cosas cambiarán, y que la luz que hoy solo se intuye, otro día sea el centro de esa escena hoy oscura que nos invade al mirar al futuro.

Publicado en sentimientos | Deja un comentario

Todo a una carta

Se acabó de jugar este papel en la historia. En esta nueva historia que tú has cambiado y de la que ahora no quieres  formar parte. Yo no dependo de ella, y puedo modificarla hasta el punto de eliminarte.

La historia tomará el rumbo que yo elija. En el fondo, solo espero que vengas detrás y mis pensamientos sean ciertos; que seas tan simple que yo haya sido capaz de descubrirlos, adelantarme e influir en lo que vayas a hacer. Puede que no sea así, y entonces, al suelo.

Pero como dicen, el suelo está abajo, y de él no te caes ya. A partir de entonces, todo será levantarse de nuevo y volver a tener perspectiva. Los puntos de fuga aparecerán, aunque en el instante crea que eso es imposible. Aparecerán y se harán más nítidos y claros, determinando el camino a seguir, la forma de todo y por tanto, el sentido de mi historia.

Llega un momento en el que nadie confía en ti, pero es suficiente con que tú mismo lo hagas. No sé si ha llegado o no, pero yo me juego todo a una carta. A mi carta. Porque si no lo hago yo, no lo hará nadie.

Publicado en sentimientos | 1 comentario

1.000 piezas

Esta tarde me hablaban de un gran objetivo en la vida. De uno solo; uno grande que te motive para levantarte por las mañanas, para hacer cosas, para tener ilusión, ganas, motivación… Yo no quiero un objetivo grande y único.

Como ya dije en una anterior entrada, nuestra vida está formada por detalles pequeños y medianos que, como un mosaico, forman una imagen en su conjunto. Para que la imagen sea equilibrada, completa y, en el mejor de los casos, bella, todas las piecitas deben estar; no debe faltar ninguna. Pero además, tenemos que ser cuidadosos y colocarlas bien para que la imagen sea perfecta. El resultado es la suma de todos los pequeños detalles.

Yo no quiero un objetivo general que cubra todos los campos de las posibles necesidades de una persona; porque eso es imposible. No quiero una vida centralizada. Quiero una vida dividida en autonomías, en la que la unión haga la fuerza. Quiero una vida con muchos objetivos. Porque tan heterogénea como ella serán las metas que nos planteemos, y las soluciones para conseguirlas.

Porque para la vida no hay un manual, unas instrucciones. Porque eroriz ikasten da oinez. Porque la curiosidad es un don, una necesidad y porque la ilusión es el combustible.

Bizi nahi dut.

Publicado en sentimientos | Deja un comentario

- 50%

Esto sí que es inexplicable. El paso de la angustia, del estómago oprimido de los nervios, del constante ceño fruncido, a la relajación y tranquilidad, que no trae consigo necesariamente la resolución del problema.

Al final, decir la verdad te libera de tal manera que tus hombros se quitan los 50 kilos que soportaban desde hace dos semanas; de tal manera que en tu cabeza vuelve a haber un tránsito normal de pensamientos; de tal manera que lloras, pero lo haces de manera distinta.

Es como si, después de lo malo, lo bueno fuera mucho mejor.  Como cuando el ruido nos parece mayor cuando rompe un profundo silencio. Pues eso, pero dentro de tu propio cuerpo. Merecen la pena, en este momento, todas las lágrimas, todas las horas perdidas pensando en cómo hacerlo lo mejor posible, todas las explicaciones que no llegaron a tener el efecto deseado.

Solo ahora, cuando llega un punto en el que las dos personas han sufrido tanto, que surge una unión entre ellas, solo en ese  punto, descansas. Te sientes comprendida, y lo demás te da igual. Porque eres sincera y la otra persona te entiende. Te entiende y aún y todo quiere seguir sabiendo de ti. Quiere seguir sabiendo de ti pero respetando tu voluntad. Entonces puede que veas amanecer mientras sigues sintiéndote feliz en tu decadencia, y lo más importante, mientras lo compartes con alguien a quien le quitas las palabras de la boca.

Si ya nos lo dijeron, la verdad nos haría libres… Pues podría haberme ahorrado todo lo anterior y escribir simplemente eso.

Publicado en sentimientos | 1 comentario