Llega la Navidad. Época del año inventada a medias entre la Iglesia y los centros comerciales. No, gracias.
Cenas en familia. No digas lo que piensas, no sea que tu tía se escandalice. No, gracias.
Regalos: cosas que no necesitas, cosas que no vas a usar. No, gracias.
Mensaje navideño del Rey. Zapatero también me desea un buen año. No, gracias.
Navidad capitalista vs Navidad Tercermundista. No, gracias.
Aquí todos somos felices, porque es Navidad. Allí… Allí se siguen planeando asesinatos masivos, se sigue robando a países pobres, se sigue estafando desde los puestos más altos, se siguen callando voces que no interesa que sean escuchadas, se siguen llenando unos bolsillos y vaciando otros… Ya no es un “No, gracias”. Es un “No, por favor”.
No se trata de hacer demagogia e ir en contra del mundo. Se trata, simplemente, de recordar; de no olvidar que en este mundo somos más de 6.000 millones de personas. Blancas, negras, gordas, flacas, listas, tontas… pero personas, joder.
